Apoyo a Ministerios Parroquiales

 

PROCESO PARA UNA IGLESIA SINODAL

La Iglesia de Dios es convocada en Sínodo.
Con esta convocatoria, el Papa Francisco invita a toda la Iglesia a interrogarse sobre la sinodalidad:
un tema decisivo para la vida y la misión de la Iglesia. 

EVENTO: Mision en Comunión https://www.scd.org/event/mision-en-comunion  

Convocamos a los Lideres Parroquiales, Gente Puente, Coordinadores de Ministerios, Apostolados, y Movimientos a unirnos a nuestro Obispo Jaime Soto en un tiempo de Oración, Reflexión, Discernimiento y Celebración de nuestra participación en la Misión de la Iglesia unidos en la Comunión. Febrero 4, a las 5pm con la opción en persona o virtual. Inscribirse: En persona $25 incluye cena y conferencia en el Centro Pastoral, Sacramento: https://www.eventbrite.com/e/mision-en-comunion-tickets-214363646437 ó Virtual no costo: https://forms.gle/kVsvMwAngNQnCW937 ¿Preguntas? Teresa Donan 916-733-0132 TDonan@scd.org

VADEMECUM

Documento Preparatorio aquí

Mensaje del Cardenal Mario Grech, Secretario General del Sínodo de los Obispos a los Obispos de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos reunidos en Baltimore para su Asamblea General

Escucha Radio Santisimo Sacramento Por Una Iglesia Sinodal los Miércoles a las 11am 

https://radiosantisimosacramento.com

Objetivo

La Sinodalidad representa el camino a través del cual la Iglesia puede renovarse por la acción del Espíritu Santo, escuchando juntos lo que Dios tiene  que decir a su pueblo (clero y laicos). Sin embargo, este camino recorrido juntos no sólo nos une más profundamente los unos a los otros como Pueblo de Dios, sino que también nos envía a llevar adelante nuestra misión como testimonio profético que abarca a toda la familia humana, junto con nuestras denominaciones cristianas y otras tradiciones de fe.


¡Ven, Espíritu Divino!

Ven, Espíritu Divino, manda tu luz desde el cielo. Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo. Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo, tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos. Entra hasta el fondo del alma, divina luz y enriquécenos. Mira el vacío del hombre, si tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado, cuando no envías tu aliento. Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma el espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero. Reparte tus siete dones, según la fe de tus siervos; por tu bondad y tu gracia, dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno. Amén.

Oración Inicial para Cada Reunión 

Te pedimos Señor que ilumines nuestros esfuerzos de Formación en favor de los líderes de la Pastoral Hispana de la Diócesis de Sacramento, para que juntos usamos nuestra voz profética de Abogacía y colaboremos en la Evangelización de la Juventud
y de todas nuestras Familias. Pedimos tu Espíritu Santo para que abra caminos de Comunicación que enriquezcan la Colaboración y Transparencia en nuestras comunidades parroquiales. Todo esto te lo pedimos por la intercesión de Nuestra Madre Santísima Santa Maria de Guadalupe y del Venerable Siervo de Dios, Monseñor Alfonso Gallegos.
Amén.

¿Cómo hacer discernimiento espiritual?

Hablamos de discernir lo que el Espiritu Santo nos comunica, pero ¿cómo? espero estos videos te ayuden a entender la profundidad de este proceso.

Discernimiento Espiritual 1

Discernimiento Espiritual 2

La Parroquia y Abogacía

Parroquia: El Papa ha pedido que se hable con valentía y escuchar con humildad a los demás.

Abogacía: Los líderes pastorales de la Iglesia deben ejercer su voz profética para desarrollar y promover soluciones específicas más allá de simplemente educarlos sobre temas. 

1er Diálogo (En la Familia, Grupo, Ministerio, Apostolado, etc.)

¿Qué es Sinodalidad? (Vademecum 1.3)

Al convocar este Sínodo, el Papa Francisco invita a toda la Iglesia a reflexionar sobre un tema decisivo para su vida y su misión: “Precisamente el camino de la sinodalidad es el camino que Dios espera de la Iglesia del tercer milenio”3 Siguiendo la senda de la renovación de la Iglesia propuesta por el Concilio Vaticano II, este camino común es, a la vez, un don y una tarea. Al reflexionar juntos sobre el camino recorrido hasta ahora, los distintos miembros de la Iglesia podrán aprender de las experiencias y perspectivas de los demás, guiados por el Espíritu Santo (PD, 1). Iluminados por la Palabra de Dios y unidos en la oración, podremos discernir los procesos para buscar la voluntad de Dios y seguir los caminos a los que Dios nos llama, hacia una comunión más profunda, una participación más plena y una mayor apertura para cumplir nuestra misión en el mundo. La Comisión Teológica Internacional (CTI) describe la sinodalidad de esta manera: ‘Sínodo’ es una palabra antigua muy venerada por la Tradición de la Iglesia, cuyo significado se asocia con los contenidos más profundos de la Revelación […] indica el camino que recorren juntos los miembros del Pueblo de Dios. Remite por lo tanto al Señor Jesús que se presenta a sí mismo como “el camino, la verdad y la vida” (Jn 14,6), y al hecho de que los cristianos, sus seguidores, en su origen fueron llamados «los discípulos del camino» (cfr. He 9,2; 19,9.23; 22,4; 24,14.22). La sinodalidad designa ante todo el estilo peculiar que califica la vida y la misión de la Iglesia expresando su naturaleza, como el caminar juntos y el reunirse en asamblea del Pueblo de Dios convocado por el Señor Jesús en la fuerza del Espíritu Santo para anunciar el Evangelio. Debe expresarse en el modo ordinario de vivir y obrar de la Iglesia. En este sentido, la sinodalidad permite a todo el Pueblo de Dios caminar juntos, en escucha del Espíritu Santo y de la Palabra de Dios, para participar en la misión de la Iglesia en la comunión que Cristo establece entre nosotros. En definitiva, el caminar juntos es la forma más eficaz de manifestar y poner en práctica la naturaleza de la Iglesia como Pueblo de Dios peregrino y misionero (DP, 1). Todo el Pueblo de Dios comparte una dignidad y una vocación común a través del Bautismo. Todos estamos llamados, en virtud de nuestro Bautismo, a participar activamente en la vida de la Iglesia. En las parroquias, en las pequeñas comunidades cristianas, en los movimientos de laicos, en las comunidades religiosas y en otras formas de comunión, mujeres y hombres, jóvenes y ancianos, todos estamos invitados a escucharnos unos a otros, para oír los impulsos del Espíritu Santo, que viene a guiar nuestros esfuerzos humanos, introduciendo vida y vitalidad a la Iglesia y llevándonos a una comunión más profunda para nuestra misión en el mundo. Mientras la Iglesia emprende este viaje sinodal, debemos hacer todo lo posible para arraigarnos en experiencias de auténtica escucha y discernimiento, encaminándonos a convertirnos en la Iglesia que Dios nos llama a ser.

Leer Mateo 14:13-23

Al enterarse de eso, Jesús se alejó en una barca a un lugar desierto para esta a solas. Apenas lo supo la gente, dejó las ciudades y lo siguió a pie. Cuando desembarcó, Jesús vio una gran muchedumbre y, compadeciéndose de ella, curó a los enfermos. Al atardecer, los discípulos se acercaron y le dijeron: «Este es un lugar desierto y ya se hace tarde; despide a la multitud para que vaya a las ciudades a comprarse alimentos». Pero Jesús les dijo: «No es necesario que se vayan, denles de comer ustedes mismos». Ellos respondieron: «Aquí no tenemos más que cinco panes y dos pescados». «Tráiganmelos aquí», les dijo. Y después de ordenar a la multitud que se sentara sobre el pasto, tomó los cinco panes y los dos pescados, y levantando los ojos al cielo, pronunció la bendición, partió los panes, los dio a sus discípulos, y ellos los distribuyeron entre la multitud. Todos comieron hasta saciarse y con los pedazos que sobraron se llenaron doce canastas. Los que comieron fueron unos cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los niños. En seguida, obligó a los discípulos que subieran a la barca y pasaran antes que él a la otra orilla, mientras él despedía a la multitud. Después, subió a la montaña para orar a solas. Y al atardecer, todavía estaba allí, solo.

Vuelve a leer y reflexiona ¿Que me dice este pasaje en este momento de preparación?

Mirando la Imagen de la Multiplicación de los Panes:

Lleven un diario para anotar sus reflexiones y luego puedan volver a ellas para discernir lo que el Espiritu Santo esta comunicando.

 ¿Qué logros y desafíos ves en la Iglesia?

-Oración para concluir nuestro tiempo de reflexión:
Estamos ante ti, Espíritu Santo, reunidos en tu nombre. Tú que eres nuestro verdadero consejero: ven a nosotros, apóyanos, entra en nuestros corazones. Enséñanos el camino, muéstranos cómo alcanzar la meta. Impide que perdamos el rumbo como personas débiles y pecadoras. No permitas que la ignorancia nos lleve por falsos caminos. Concédenos el don del discernimiento, para que no dejemos que nuestras acciones se guíen que no dejemos que nuestras acciones se guíen por prejuicios y falsas consideraciones. Condúcenos a la unidad en ti, para que no nos desviemos del camino de la verdad y la justicia, sino que en nuestro peregrinaje terrenal nos esforcemos por alcanzar la vida eterna. Esto te lo pedimos a ti, que obras en todo tiempo y lugar, en comunión con el Padre y el Hijo por los siglos de los siglos.
Amén.

2do diálogo

-PALABRAS CLAVE PARA EL PROCESO SINODAL
(Vademecum)

El tema del Sínodo es “Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión”. Las tres dimensiones del tema son la comunión, la participación y la misión. Estas tres dimensiones están profundamente interrelacionadas. Son los pilares vitales de una Iglesia sinodal. No hay un orden jerárquico entre ellas. Más bien, cada una enriquece y orienta a las otras dos. Existe una relación dinámica que debe articularse teniendo en cuenta los tres términos.

Comunión: En su benévola voluntad, Dios reúne nuestros pueblos distintos, pero con una misma fe, mediante la alianza que ofrece a su pueblo. La comunión que compartimos encuentra sus raíces más profundas en el amor y en la unidad de la Trinidad. Es Cristo quien nos reconcilia con el Padre y nos une entre nosotros en el Espíritu Santo. Juntos, nos inspiramos en la escucha de la Palabra de Dios, a través de la Tradición viva de la Iglesia, y nos basamos en el sensus fidei que compartimos. Todos tenemos un rol que desempeñar en el discernimiento y la vivencia de la llamada de Dios a su pueblo.

Participación: Una llamada a la participación de todos los que pertenecen al Pueblo de Dios -laicos, consagrados y ordenados- para que se comprometan en el ejercicio de la escucha profunda y respetuosa de los demás. Esta actitud crea un espacio para escuchar juntos al Espíritu Santo y guía nuestras aspiraciones en beneficio de la Iglesia del Tercer Milenio. La participación se basa en que todos los fieles están cualificados y llamados a servirse recíprocamente a través de los dones que cada uno ha recibido del Espíritu Santo. En una Iglesia sinodal, toda la comunidad, en la libre y rica diversidad de sus miembros, está llamada a rezar, escuchar, analizar, dialogar, discernir y aconsejar para tomar decisiones pastorales que correspondan lo más posible a la voluntad de Dios (ICT, Syn., 67-68). Hay que hacer esfuerzos genuinos para asegurar la inclusión de los que están en los márgenes o se sienten excluidos.

Misión: La Iglesia existe para evangelizar. Nunca podemos concentrarnos en nosotros mismos. Nuestra misión es testimoniar el amor de Dios en medio de toda la familia humana. Este Proceso Sinodal tiene una profunda dimensión misionera. Su objetivo es permitir a la Iglesia que pueda testimoniar mejor el Evangelio, especialmente con aquellos que viven en las periferias espirituales, sociales, económicas, políticas, geográficas y existenciales de nuestro mundo. De este modo, la sinodalidad es un camino a través del cual la Iglesia puede cumplir con más fruto su misión de evangelización en el mundo, como levadura al servicio de la llegada del Reino de Dios.

-Iglesia Sinodal –Video https://www.youtube.com/watch?v=i4HbQ-SlkgM&list=PLQpj1Ix2-2lSgLau1k_z0wh2XjQtkQYGD&index=18

-ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO
(de San Agustín)

Espíritu Santo, inspíranos, para que pensemos santamente.

Espíritu Santo, incítanos, para que obremos santamente.

Espíritu Santo, atráenos, para que amemos las cosas santas.

Espíritu Santo, fortalécenos, para que defendamos las cosas santas.

Espíritu Santo, ayúdanos, para que no perdamos nunca las cosas santas.
 

-Evangelio Mateo 14:13

… Jesús se alejó en una barca a un lugar desierto para esta a solas. Apenas lo supo la gente, dejó las ciudades y lo siguió a pie.

¿Que experiencia de Iglesia, te inspira este pasaje?

-Oración final
Estamos ante ti, Espíritu Santo, reunidos en tu nombre. Tú que eres nuestro verdadero consejero: ven a nosotros, apóyanos, entra en nuestros corazones. Enséñanos el camino, muéstranos cómo alcanzar la meta. Impide que perdamos el rumbo como personas débiles y pecadoras. No permitas que la ignorancia nos lleve por falsos caminos. Concédenos el don del discernimiento, para que no dejemos que nuestras acciones se guíen que no dejemos que nuestras acciones se guíen por prejuicios y falsas consideraciones. Condúcenos a la unidad en ti, para que no nos desviemos del camino de la verdad y la justicia, sino que en nuestro peregrinaje terrenal nos esforcemos por alcanzar la vida eterna. Esto te lo pedimos a ti, que obras en todo tiempo y lugar, en comunión con el Padre y el Hijo por los siglos de los siglos.
Amén.

3er diálogo

Invitación como lo espera y vive el mundo: 
Especiales Sínodo- Saludo del Secretario General Adjunto del Celam

-PALABRAS CLAVE PARA EL PROCESO SINODAL
(Vademecum)

La primera fase del Proceso Sinodal es una fase de escucha en las Iglesias locales.

“El objetivo de la primera fase del camino sinodal es favorecer un amplio proceso de consulta para recoger la riqueza de las experiencias de sinodalidad vividas, con sus diferentes articulaciones y matices, implicando a los pastores y a los fieles de las Iglesias particulares en todos los diversos niveles, a través de los medios más adecuados según

las específicas realidades locales: la consulta, coordinada por el obispo, está dirigida «a los presbíteros, a los diáconos y a los fieles laicos de sus Iglesias, tanto individualmente como asociados, sin descuidar las preciosas aportaciones que pueden venir de los Consagrados y

Consagradas» (EC, n. 7). De modo particular se pide la aportación de los organismos de participación de las Iglesias particulares, especialmente el Consejo presbiteral y el Consejo pastoral, a partir de los cuales verdaderamente «puede comenzar a tomar forma una Iglesia sinodal».4 Será igualmente valiosa la contribución de las otras realidades eclesiales a las que se 

enviará el Documento Preparatorio, como también de aquellos que deseen enviar directamente su propia aportación. Finalmente, será de fundamental importancia que encuentre espacio también la voz de los pobres y de los excluidos, no solamente de quien tiene algún rol o responsabilidad dentro de las Iglesias particulares”. Se anima a las comunidades religiosas, a los movimientos de laicos, a las asociaciones de fieles y a otros grupos eclesiales a participar en el Proceso Sinodal en el contexto de las Iglesias locales. Dado que este compromiso del Pueblo de Dios es fundacional, y será una primera experiencia de la sinodalidad para muchos, es esencial que cada ejercicio de escucha local se guíe por los principios de comunión, participación y misión que inspiran este camino sinodal. El desarrollo del proceso sinodal a nivel local también debe implicar:

• Discernimiento a través de la escucha, para dar espacio a la guía del Espíritu Santo.

• Accesibilidad, para garantizar que el mayor número posible de personas pueda participar, independientemente de su ubicación, idioma, educación, situación socioeconómica, capacidad/discapacidad y recursos materiales.

• Conciencia cultural para celebrar y abrazar la diversidad dentro de las comunidades locales.

• Inclusión, hacer todo lo posible para que participen quienes se sienten excluidos o marginados.

• Asociación basada en el modelo de una Iglesia corresponsable.

• Respeto por los derechos, la dignidad y la opinión de cada participante.

• Síntesis precisas que reflejen realmente la gama de perspectivas críticas o apreciativas de todas las respuestas, incluidas las opinions expresadas sólo por una minoría de participantes.

• Transparencia, garantizar que los procesos de invitación, participación, inclusión y agregación de aportaciones sean claros y estén bien comunicados.

• Imparcialidad, asegurar que, para que puedan participar en el proceso de escucha se trate a cada persona por igual, de modo que cada voz pueda ser debidamente escuchada.

A lo largo de la fase diocesana, es útil tener en cuenta los principios del Proceso Sinodal y la necesidad de estructurar el diálogo, de modo que después pueda ser sintetizado para dar forma eficaz a los documentos de trabajo (Instrumentum Laboris). Queremos estar atentos a cómo el Espíritu habla a través del Pueblo de Dios. -Cápsula sinodal

-Oración al Espiritu Santo

Ven Espíritu Santo,

Ven Potencia Divina de Amor,

Ven y llena mi pobre corazón:

Purifícalo, santifícalo, hazlo todo tuyo.

-Evangelio de Mateo 14:14
Cuando desembarcó, Jesús vio una gran muchedumbre y, compadeciéndose de ella, curó a los enfermos.

¿Cuales son los temas sociales mas relevantes en tu parroquia?

-Oración final

Estamos ante ti, Espíritu Santo, reunidos en tu nombre.
Tú que eres nuestro verdadero consejero: ven a nosotros, apóyanos, entra en nuestros corazones.
Enséñanos el camino, muéstranos cómo alcanzar la meta. Impide que perdamos el rumbo como personas débiles y pecadoras. No permitas que la ignorancia nos lleve por falsos caminos. Concédenos el don del discernimiento, para que no dejemos que nuestras acciones se guíen por prejuicios y falsas consideraciones. Condúcenos a la unidad en ti, para que no nos desviemos del camino de la verdad y la justicia, sino que en nuestro peregrinaje terrenal nos esforcemos por alcanzar la vida eterna. Esto te lo pedimos a ti, que obras en todo tiempo y lugar, en comunión con el Padre y el Hijo por los siglos de los siglos. Amén.

4to diálogo

Aparecerá 01/19

Pastoral Hispana

 "Debemos seguir al Señor y convertirnos en amables anfitriones al
reconocer nuestra diversidad cultural, étnica y lingüística, y honrar la
presencia única de Dios en nuestras vidas, historias y culturas
”.

Muchos Rostros en la Casa de Dios


Red del Ministerio Hispano

Promoviendo un modelo de liderazgo y ministerio basado en un encuentro personal con Cristo, discipulado misionero y competencia intercultural.

 

Objetivo General de la Pastoral Nacional para el Ministerio Hispano

“Vivir y promover mediante una Pastoral de Conjunto,  un Modelo de Iglesia que sea: comunitaria, evangelizadora y misionera, encarnada en la realidad del pueblo hispano y abierta a la diversidad de culturas, promotora y ejemplo de justicia, que desarrolle liderazgo por medio de la educación integral, que sea fermento del Reino de Dios en la Sociedad”

Misión

Contribuir a la formación integral de la comunidad Hispana/Latina Católica en la Diocesis de Sacramento. A traves del acompañamiento y orientación en su camino de Fe, impulsándola a poner en común sus dones y a ser colaboradora en una comunión intercultural, para construir y fortalecer desde el camino de la Fe el ser signos de unidad y fraternidad para todos en el Cuerpo de Cristo.

 

¿Cómo?

Implementando un acompañamiento intencional de desarrollo de competencias propias en la formación integral que permita identificar y desarrollar el liderazgo de las distintas parroquias, capaz de Ver analíticamente, Juzgar teológicamente y Actuar pastoralmente; y se valore su presencia, colaboración y participación a nivel local, decanato y diocesano.

 

Buscamos Apoyar:

-A los Líderes en nuestras comunidades 

-Y a Todos los Católicos 

-Acompañando al liderazgo de la parroquia , y/o se desenvuelve en la vida parroquial: Párrocos, Comités Hispanos, Lideres de Grupos, Ministerios y Movimientos -

-Desarrollo integral del liderazgo Hispano, a través de la formación de líderes laicos. 

-A través del Acompañamiento y Colaboración a los Movimientos Apostólicos

-Eventos diocesanos para involucrar e invitar a los Líderes y Católicos Latinos a participar en la vida de nuestra Iglesia.

-Promoviendo la participación activa de los Católicos Latinos en la vida cívica en sus comunidades en colaboración con la Oficina de Caridades Católicas y Asuntos Sociales.

FORMACION PARA CERTIFICACION

Si estas buscando completar tu certificación de Catequista o Ministro Laico, y necesitas los cursos de formación, tenemos dos oportunidades próximas:
 

Programa Fundamentos Catequéticos

Es un curso para toda persona en la Diócesis de Sacramento que desee comprender los fundamentos de la fe cristiana y cómo transmitirla a otros. En particular, para líderes parroquiales, catequistas, maestros, padres de familia que educan en el hogar y aquellos involucrados en ministerios pastorales o litúrgicos. Al finalizar el curso, los participantes pueden utilizar esta formación para obtener la Certificación Catequética con la Diócesis de Sacramento. Esta formación está diseñada para asegurar que los catequistas sean aptos para la misión: no solo para impartir conocimiento de la fe, sino para hacer discípulos de Jesucristo.
¡Inciamos Pronto! ¡Regístrate ya!

https://www.scd.org/family-and-faith-formation/fundamentos-catequeticos

Instituto McGrath -universidad de Notre Dame
Formación continua:

Para registrarse vaya a https://mcgrath.nd.edu/online-courses/camino/course-catalog/
Además, tambien debe tomar la clase Naturaleza de la Catequesis. 

.